13 de septiembre de 2011

De vainilla y cholate

- Entonces, ¿de qué quieres el helado?
- De vainilla.

Me alegro. Él los prefería de chocolate.

Todos hemos tenido experiencias. Experiencias buenas, y experiencias malas, pero experiencias al fin y al cabo. Y las comparaciones son odiosas, e inevitables. Al menos para mí. Por eso, prefiero no saber. Prefiero evitar los condicionantes y prefiero crear una experiencia en base a lo desconocido. Porque aun no quiero saber quien fuiste, y porque aun podemos ser quienes queramos. Sin trampas, sin atajos. Mañana no me toca madrugar.

En realidad, de vainilla y cholate. Demasiado tarde. Sonríes.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Podemos ser lo que queramos, podemos volar tan alto como nunca antes habíamos imaginado. Volemos, seamos libres de alcanzar lo que queremos ;)

Anónimo dijo...

Vainilla y chocolate. Siempre.